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| Profesional, muy profesional |
| vida |
Thu, 21 Sep 2006 11:33:18 +0200 |
Lo que es la vida!
A los dieciseis aņos tras observar que en las clases del instituto empezaba a ver cosas borrosas me fui al oculista.
Mi primera visita, fue en un hospital de la seguridad social, allí el doctor en cuestión del que no recuerdo el nombre, me recetó unas gafas, no es que viera al 100%, pero noté que el ojo derecho seguía sin ver lo que sería normal. Los contornos de las letras no eran claros y la definición disminuía, pasaron los meses y ante la pérdida de visión, una tía mía me recomendó que visitara a una doctora, Doctora Mulero. Ejerce en un hospital privado-beneficiario llamado Hospital Nen de Deu, situado en la Calle Mallorca, cerca de la Sagrada Familia y repleto de monjas. La visita valía 1500 pesetas, pero en los último aņos recuerdo haver pagado 2500, 3000.
Pues si, parecía que tenía algo grave en el ojo, queratocono, deformación de la córnea en forma de cono que hace que la incidencia de los rayos de luz no sea la correcta e impida una correcta visión. Según el grado de este queratocono la córnea puede llegar a quebrar y necesitaría una intervención quirúrgica, transplante de córnea.
En el momento, pese a la enfermedad, me alegré de que alguien me dijera la causa de mi pérdida de visión. Y la doctora me tranquilizó. "Mientras tengas un ojo bueno, no te preocupes". En el ojo izquierdo tenía indicios de queratocono, y la cosa ha sido estable durante todos estos aņos, perdiendo un leve % El ojo derecho, en sus inicios, debía llegar a un 30% de visión, llegando últimamente ni al 10%.
Durante todos estos aņos, casi 15, deposité la confianza en esta doctora. En alguna de las visitas le había comentado ponerme lentillas y me dijo que "Ni hablar!". La compaņera de la Dra. Mulero me decía que ni operando, transplantando la córnea, volvería a ver. La doctora me citaba anualmente a la consulta del Hospital hasta el aņo pasado, y ya en el 2005 en una consulta propia que se ha montado cerca del hospital, llevándose gran parte de los clientes hacia su bolsillo. Tenía orden estricta de que si algún día se me ponía el ojo rojo, me dirijiera a un hospital grande (Vall de Hebron, Clínic) y que se le avisara. Nunca sucedió. Eso sí, me libré de la mili.
Septiembre del 2006, un familiar conoce al doctor Gris, especialista en córneas en el Hospital Clínic de Barcelona. Me dirijo allí el día 15, le explico el caso, me hacen todo tipo de pruebas y me comenta que la solución es poner lentillas, que recuperaría mucho la visión. Le pregunto mil veces si esto se hace normalmente, desde cuando, si es una técnica nueva,... y me dice que no, que es bastante común la solución, que si los ojos aceptan las lentillas no hay problemas, solo tendría que hacer una revisión cada 6 meses para ver que el ojo responde bién, Si los ojos no aceptan córneas, entonces transplante, y recuperaría la visión si tengo vien la retina y el nervio óptico. Todo lo contrario a lo dicho por la Doctora Mulero durante 15 aņos. Me recomienda una óptica especialista en este tipo de adaptaciones, óptica Cottet. Me dirijo allí el mismo día y me citan para el lunes siguiente durante 3 días.
18 de septiembre 2006, voy a la primera visita, me hace una serie de pruebas, miden el grade de queratocono, graduación,... coloca los parámetros en un programa de ordenador, creo que era un pentium II o III, bastante justillo. Le salen unos resultados, saca un catálogo de muestras de lentillas, coje las indicadas, me las pone en el ojo y sorpresa!!! Con un poco de mareo y escozor, veo que mi visión ha mejorado sustancialmente, el ojo derecho ve bién, distingo contornos, leo letras, veo en 3D,... impresionante. Tras tres días de pruebas, he pasado del 10 % del ojo derecho, al 60-70 %, y según el óptico, cuando empieze a trabajar de nuevo el ojo, recuperaré más. Las pruebas van bién y para la semana siguiente tendré las lentilla totalmente ajustadas
Ahora mismo estoy contento y alegre por mi visión, pero cabreado con la mencionada doctora, la gente le tiene mucho aprecio y dicen que es muy buena, pero a mi me ha mantenido engaņado durante 15 aņos, una vergenza.
Ahora confío en estos profesionales, pero seguro que hay mejores y por eso estoy tranquilo. La técnica avanza y habrá más soluciones.
Txepo
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